sábado, 29 de agosto de 2009

ZP fríe a impuestos a las clases medias


EL GOBIERNO PREFIERE ESQUILMAR A LOS ESPAÑOLES ANTES QUE PONER FRENO AL ALOCADO GASTO PÚBLICO

(PD) Una vez más, los españoles pagan las improvisaciones y mentiras de un Zapatero que no tiene un verdadero plan económico para enfrentarse a la crisis.

Ahora se le ha caído la careta con una medida que apunta a esquilmar aún más los bolsillos de las rentas medias (aunque él diga que esta subida de impuestos la pagarán los ricos).

Una medida a lo Robin Hood que no ataja el despilfarro del gasto y que desincentivará la inversión y el consumo.

Sierra de las Nieves. Pico Torrecilla

Fuente de "La Teja" Parque Natural Sierra de las Nieves

Cuevas de Sorbas (Almería), caprichos de la geología





Entre Sorbas, el Desierto de Tabernas y la ciudad de Almería se extiende uno de los paisajes más extraños e insólitos de la Península Ibérica.

Se diría que tiene que ver más con la superficie lunar que con la imagen habitual que tenemos con las tierras del sur de España. Por esta tierra yerma y desnuda, donde aparentemente no existe rastro de vida, encontraron acomodo hace siglos un conjunto de pueblos cuya arquitectura evidencia la adaptación del hombre a las condiciones de un clima extremo.

Sorbas y Almería están comunicadas por una carretera en cuyos márgenes se extiende un desierto muy similar al del norte de Argelia y Túnez. Es el único desierto de Europa, un espacio natural protegido poblado de ramblas, barrancos secos y desfiladeros sedientos donde sólo las especies botánicas más habituadas a los climas extremos encuentran un suelo donde poder germinar.

Extrañezas geológicas

Sorbas es un pueblo salpicado de extrañezas. Su subsuelo está horadado por infinidad de cuevas. Colgada en un barranco que acoge el cauce del río Aguas, esta pequeña localidad muestra una cuidada arquitectura popular, salpicada de casas encaladas, de techos bajos y calles estrechas que derivan en la plaza principal del pueblo, conocida como plaza de la Constitución. Allí se citan los monumentos más importantes de la villa. Junto al Ayuntamiento se alza la casa del Duque de Valois, en cuyo interior aún prevalece el aire señorial con que fue construido en el siglo XVIII. Contigua esta la casa del Duque de Alba y la iglesia de Santa María, edificada al parecer sobre los pilares de una antigua mezquita bajo el habitual estilo mudéjar los pueblos de esta comarca.

El casco viejo de Sorbas está salpicado de miradores que abren entre callejones y huecos de casas. Desde ellos se advierte en singular paisaje que rodea el pueblo, salpicado de ramblas, rugosas y áridas montañas y huertas a orillas del río Aguas que aportan un contrapunto de verdor y vida frente al paisaje desolado que conduce hasta Lucainena y Tabernas.

Cuevas de Karst en Yesos

Pero lo más singular de Sorbas es el paraje natural de Karst en Yesos. Es uno de los caprichos más sugerentes de la naturaleza, formado en la era Terciaria. El conjunto de cuevas horadadas en las entrañas del término municipal retrotrae al viajero a épocas trogloditas. El espeleólogo ha encontrado en Yesos de Sorbas uno de sus escenarios más valiosos: Los depósitos yesíferos pulidos por el agua han formado corrientes subterráneas y cavidades donde a lo largo de seis millones de años han terminado por unirse estalagmitas y estalactitas.

La Cueva del Tesoro es una de las más extrañas y espectaculares de cuantas se pueden visitar en el Karst de Yesos. Destacan las grandes estructuras de yeso con punta de flecha que cuelgan de sus techos en los cerca de dos kilómetros de galerías que la componen. Llegó a estar habitada en tiempos del Neolítico, como atestiguan los vestigios de cerámicas y hachas y los restos de animales que han sido encontrados en su interior.

jueves, 27 de agosto de 2009

Fuente "El Saucillo" Parque Natural Sierra de Las Nieves

La Janda reivindica su protagonismo entre las dos bahías


A caballo entre la Bahía de Cádiz, Jerez y el Campo de Gibraltar, histórica vía de paso entre los grandes núcleos económicos y poblacionales de la provincia, la comarca de La Janda nunca ha conformado una verdadera unidad territorial.

Ni los municipios costeros de Conil, Vejer y Barbate mantienen fuertes vínculos entre sí, ni han establecido una gran relación con el interior, donde las localidades de Benalup, Alcalá de los Gazules, Medina y Paterna de la Rivera se esparcen desde la desecada laguna jandeña hasta la campiña jerezana.

La geografía y el histórico déficit de infraestructuras de la zona tampoco han contribuido a conformar esa unidad comarcal, más resultado de decisiones político-administrativas que respuesta a una unidad funcional y geográfica existente.

Esta realidad, sin embargo, llega al final de la década con expectativas de cambio. Los siete municipios de La Janda empiezan a reivindicar el valor de aquella encrucijada de caminos, gracias, sobre todo, a la mejora de las carreteras, el desarrollo del turismo y la industria, y la revalorización de un patrimonio natural, paisajístico y cultural extraordinario.

La Junta de Andalucía ha identificado este proceso de transformación y ha expresado su apuesta por el "desarrollo integral" de la Janda, "no en condiciones de periferia subequipada", sino con voluntad de incrementar la calidad y las prestaciones para hacer de la comarca jandeña "una alternativa con claridad territorial".

Con esos términos lo ha formulado en el Plan de Ordenación del Territorio (POT) de La Janda, el documento que define el desarrollo urbanístico y territorial de este espacio, y que por fin ha alcanzado su periodo de exposición pública después de una década de burocracia, retrasos y dejadez administrativa.

miércoles, 26 de agosto de 2009

CASTILLOS DE LA PROVINCIA DE JAEN

Mejora y conservación del habitat del murciélago


Un grupo de jóvenes andaluces participan en agosto en un campo de voluntariado ambiental, organizado por la Consejería de Medio Ambiente, y que se realiza en el Parque Natural de los Montes de Málaga.

La iniciativa contempla la mejora y conservación del hábitat del murciélago y el conejo de monte en este enclave protegido malagueño.

Los voluntarios van a realizar labores de adecuación del terreno, construcción de tendido de malla, colocación de majanos y bebederos, además del acondicionamiento de una mina de agua para murciélagos.

La Consejería de Medio Ambiente pretende, con estos campos de voluntariado en espacios naturales, contribuir a la conservación y mejora de estas zonas protegidas. Los participantes realizarán actuaciones dirigidas a la recuperación, conservación y restauración de ecosistemas, la protección de la flora y la fauna, así como a la recuperación del patrimonio histórico-etnológico.

Esta iniciativa constituye la decimoquinta edición de los campos de voluntariado de la Junta de Andalucía e incluye actuaciones en el Espacio Natural de Sierra Nevada y los Parques Naturales de Sierra de Grazalema; Sierras Subbéticas; Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas; Sierra María-Los Vélez y en la Sierra Norte de Sevilla.

La actuación en el Parque Natural de los Montes de Málaga contempla también, visitas al museo Picasso, al Aula del Mar de Benalmádena o un paseo en barco por la bahía de Málaga.

Los campos de voluntariado se enmarcan en el Programa de Voluntariado Ambiental de la Junta de Andalucía. Este programa va dirigido a entidades, asociaciones y organizaciones constituidas legalmente y sin ánimo de lucro, cuya actuación se circunscriba a todo el territorio andaluz y cuyos objetivos se centren en la educación ambiental, en la conservación del medio ambiente y de los recursos naturales o en la promoción ambiental y cultural del medio rural.

lunes, 24 de agosto de 2009

La Granada nazarita

Pueblos de La Alpujarra


La región de La Alpujarra esconde blancos pueblitos cuyo origen se remonta a los tiempos del reino mozárabe. Con sus casas de piedra y barro escalonadas en las laderas de las montañas, las villas de Capileira, Bubión y Pampaneira son un reducto de tranquilidad extrema.

Gracias a su aislamiento geográfico, los pueblitos de la zona de La Alpujarra son los que mejor mantienen en Andalucía la impronta de la arquitectura árabe que dominó el sur de España por más de 800 años. De hecho son muy parecidos a las aldeas bereberes de la cadena del Monte Atlas en Marruecos, con sinuosas callecitas que suben y bajan al arbitrio de la geografía, y casas arremolinadas que a la distancia parecen un manchón de nieve en la montaña.

A la zona de la Alta Alpujarra se llega por una ruta angosta que no deja nunca de subir y en cierto momento las nubes están muy por debajo del nivel de la ruta, como un techo encantado sobre los pueblitos blancos al borde del abismo.

Recorrer La Alpujarra completa llevaría su tiempo, así que hay que elegir. Son una veintena de villas a lo largo de 80 kilómetros, que empiezan en la provincia de Granada y terminan en Almería. Pero, según el consenso local, los tres imprescindibles son Pampaneira, Bubión y Capileira, casi pegados uno al lado del otro en el Barranco del río Poqueira, sobre los 1400 metros de altura, cerca de los picos nevados.

La impronta morisca tan marcada de estos pueblos se debe a que después de la rendición del califato nazarí de Granada ante los Reyes Católicos, los musulmanes se refugiaron en las alturas de La Alpujarra, donde conservaron su religión, lengua y costumbres. Pero en 1568, la fallida rebelión morisca de Fernando de Córdoba y Valor –o Abén Humeya– generó la expulsión de todos los musulmanes.

domingo, 23 de agosto de 2009

Tierra de castillos

EL LABERINTO DEL MAÚLLO (Sierra de Huétor)

Investigadores del CSIC sueltan 240 ejemplares de tortuga boba en Almería


Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en colaboración con la Junta de Andalucía, liberarán a lo largo del verano 240 ejemplares de tortuga boba (Caretta caretta) en playas del Parque Natural de Cabo de Gata (Almería).

Con esta campaña se cumplen tres años de este proyecto de investigación que estudia la viabilidad de reintroducir esta especie amenazada, en costas españolas, donde anidaba tradicionalmente.

Los ejemplares liberados proceden de los 400 huevos que los investigadores del CSIC trasladaron desde Cabo Verde en septiembre de 2008, cuando enterraron la mayor parte en las mismas playas en las que ahora se desarrolla la suelta.

"La razón de rescatar a las tortugas cuando los huevos eclosionaron, en lugar de permitir que se introdujeran en el mar, es garantizar su supervivencia", ha explicado el director del proyecto, Adolfo Marco, de la Estación Biológica de Doñana, en Sevilla.

Además, el equipo ha reforzado este proyecto de conservación con el traslado de 500 huevos desde la isla de Boavista, en Cabo Verde, de los cuales, 350 serán enterrados de nuevo en cinco nidos ubicados en playas de Cabo de Gata y el resto se incubará de forma controlada en las instalaciones experimentales de la Estación Biológica de Doñana.

Proyecto prometedor a largo plazo

Los huevos son trasladados a las costas españolas desde Cabo Verde ya que este enclave es el único lugar donde anida la tortuga boba en todo el Atlántico oriental. Con el proyecto se pretende ampliar el área de anidación de esta especie ya que "la caza sistemática de hembras y la alta mortalidad de los nidos por fallos de incubación o depredación ponen en peligro la supervivencia de este único modelo reproductor", ha asegurado el director del proyecto.

Según las estimaciones del CSIC, las tortugas tardarán entre 15 y 20 años en volver a las playas andaluzas donde nacieron para depositar sus propios huevos, es entonces cuando se valorará la iniciativa.

El CSIC también participa en la coordinacion de esfuerzos para investigar, proteger y conservar a la tortuga boba en Cabo Verde. Este equipo de investigadores de la Estación Biológica de Doñana lleva trabajando más de diez años en la protección de las zonas de anidación.